Las articulaciones son las zonas de contacto entre huesos que permiten el movimiento. Cada articulación está formada por los huesos que la integran, el cartílago que los protege para evitar su desgaste por rozamiento, los ligamentos que unen los huesos de la articulación entre sí y los tendones que unen los músculos al hueso.

Todos los tejidos de la articulación están conformados por fibras de colágeno que les aportan resistencia y elasticidad. Así, el colágeno constituye el 60% del peso seco de la matriz del cartílago.

El cartílago de las articulaciones, al igual que todos los tejidos de nuestro cuerpo, exceptuando el nervioso, se regenera y destruye constantemente. Con el paso de los años o por efecto de un sobreuso, sobrepeso o traumatismos, este equilibrio se rompe y la destrucción (resorción) gana a la reconstrucción (síntesis). Entonces se produce un deterioro progresivo del cartílago que protege la articulación. Cuando este deterioro está muy avanzada, se desgastan también los huesos que la forman. Todo este proceso dura años. Empieza originando molestias intermitentes y acaba siendo muy doloroso y persistente; es lo que conocemos como artrosis. La artrosis es una de las patologías óseas mas extendida e invalidante, que presenta una gran incidencia entre los deportistas y los mayores de 45 años, en especial las mujeres, y las personas con sobrepeso o sedentarias.

El consumo habitual de los antiinflamatorios usados para el tratamiento sintomático de la artrosis presenta efectos secundarios adversos, como problemas gastrointestinales, cardiovasculares y renales. Debido a esta situación, en los últimos años se han utilizado algunos productos afines a la composición del cartílago articular, cuyo efecto paliativo del dolor se produce a más largo plazo que con los fármacos convencionales. Son los SYSADOA (SYmptomatic Slow-Action Drugs for the OsteoArthritis treatment) como la glucosamina, el sulfato de condroitina o la diacereína. Colnatur es el único alimento natural, no fármaco, afín a la composición del cartílago, que posee efectos probados de protección y regeneración osteoarticular (de huesos y articulaciones).

En el año 2006, Colnatur fue objeto de un riguroso estudio clínico (multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, con placebo, en condiciones naturalísticas y a seis meses), sobre 250 pacientes con artrosis de rodilla, dirigido por el Dr. Pere Benito Ruiz, Jefe del Servicio de Reumatología del Hospital del Mar (Universidad Autónoma de Barcelona). Los resultados fueron concluyentes: Los pacientes que habían ingerido 10 gramos diarios de Colnatur, a los seis meses, mostraron una clara y significativa reducción del dolor respecto a los que no lo habían ingerido (placebo). Esta mejora fue especialmente relevante en los pacientes cuyos hábitos alimenticios presentaban niveles medios o bajos de consumo de carne o pescado (ver apartado Estudios científicos).

En resumen, Colnatur nutre y regenera los tejidos de la articulación, colaborando en la reducción del dolor articular.


Finalmente, añadir que Colnatur actuará únicamente sobre el dolor originado por desgaste articular, bien sea por la edad o sobreuso, pero no cuando éste tenga un origen autoinmune (artritis reumatoide, espondilitis, etc.). Tampoco será de mucha utilidad para el dolor de las articulaciones cuyo cartílago esté muy degradado o haya sido eliminado mediante intervención quirúrgica (de nada sirve nutrir las células que generan cartílago, cuando éstas ya no están).
 
 

 

Nutre y regenera los tejidos de la articulación